Atardeceres y Amaneceres de Bagán

Bagán es la antigua capital de Myanmar, y cuenta con más de 2.000 templos y pagodas – que son los que aún quedan de los más de 10.000 templos y pagodas que una vez hubo.

En nuestro último viaje a Myanmar, nos quedamos cuatro días y tres noches, aunque nos hubiera gustado quedarnos un día más en Bagán. Si el tiempo es limitado, con tres días enteros es suficiente para explorar y recorrer el lugar.

Llegamos a Bagán desde Mandalay por la noche, a eso de las 20:00 h. Nuestra idea era aprovechar al máximo nuestro tiempo en Bagán, por lo que decidimos reservar un hotel ubicado en la zona de los templos. Debido al calor que hacía en la época que viajamos, decidimos reservar un hotel con piscina. Sin duda fue la mejor decisión que tomamos. Nuestros días en Bagán comenzaban muy temprano (antes del amanecer, a eso de las 5:30 h) y terminaban por la tarde, a eso de las 15:00 h. El resto del día, nos relajábamos y disfrutábamos de la piscina.

¿Cómo moverse en Bagán?

Bicicleta: La opción más económica, pero no la más recomendable.
En Bagán hace muchísimo calor y casi todas (por no decir todas) las calles son de tierra, lo que hace que sea muy difícil y molesto andar en bici.

Taxi: Súper cómodo, pero muy caro. Contratar un taxi para todo el día podría costar alrededor de 50 USD, o más.

Moto eléctrica: Esta fue la opción que nosotros elegimos. En un momento consideramos la bicicleta, pero entre el calor y la distancia entre templos, preferimos alquilar una moto eléctrica. ¡Fue la mejor decisión que tomamos! La moto nos dio la libertad de ir a cualquier lado, en cualquier momento, a cualquier hora.

Nuestros días en Bagán comenzaban muy temprano. Ibamos a ver el amanecer, volvíamos al hotel para desayunar, y luego volvíamos a salir para seguir explorando. Con una bici hubiera sido todo muy lento y  queríamos poder tener la libertad de explorar la zona, por lo que la moto eléctrica era, sin duda, la mejor opción.

¿Qué ver en Bagán?

Templos, templos y ¡más templos!  Buscar pagodas que tengan una ubicación perfecta para el amanecer y para el atardecer, sin los grandes tumultos de gente, fue una de las experiencias más divertidas. Los hoteles y los locales siempre recomiendan las mismas pagodas a todos los viajeros, por lo que en muchos casos, puede pasar que al llegar veas 30 bicis y motos estacionadas, y muchísimas personas en las terrazas de los templos. Nosotros preferimos aventurarnos un poco más y encontrar paz y tranquilidad. ¡Con casi 2.000 pagodas no podía ser una tarea tan difícil!

Debido a los terremotos de la zona, muchos de los templos se han dañado y derrumbado. Hay que tener extremo cuidado al entrar, sobre todo aquellos que están lejos de las zonas turísticas. De momento, está permitido explorar Bagán sin limitaciones, pero hay que hacerlo con precaución, ya que puede haber ladrillos sueltos y sectores no muy estables.

¿Cuáles son los templos que no podemos dejar de ver?

De todos los templos y pagodas que visitamos en Bagán, aunque los más conocidos son impresionantes, nosotros nos quedamos con aquellos templos perdidos y alejados de los enormes buses con grupos de turistas. Muchos de los templos que ‘hay que ver’ están parcialmente en remodelación, llenos de gente, de vendedores y no se permite subir a las terrazas. A pesar de que son espectaculares, nos gustó muchísimo más la idea de explorar y buscar aquellos lugares en los cuales podríamos encontrar esa imagen de Bagán que estábamos esperando hace tanto tiempo: la de los miles y miles de templos perdidos entre árboles, niebla y sobretodo poder disfrutarlo tranquilos.

Uno de los primeros templos que visitamos fue el templo Tha Wet Hpaya.

Lo descubrimos el primer día en Bagán y nos quedamos horas. Las vistas desde arriba son increíbles y el atardecer fue espectacular. No vimos a nadie más entrar en el templo y estábamos prácticamente solos.

Al día siguiente volvimos al mismo templo para ver el amanecer.

Un templo que vale la pena visitar es el Templo Tha Mu Hti.

Lo vimos mientras conducíamos y decidimos entrar. Se acercaba la hora del atardecer y subimos a lo alto para verlo. Esa tarde tuvimos el atardecer para nosotros dos solos.

Dentro de nuestros templos preferidos también están los Templos North Guni y South Guni. Ambos templos cuentan con de unas vistas privilegiadas y perfectas para el amanecer. Desde el templo North Guni vimos nuestro último amanecer en Bagán acompañado de los globos aerostáticos. El paisaje no podía ser más perfecto.

Una de las cosas que nos quedó pendiente es ver los templos desde lo alto, en un globo aerostático.  Durante los días que estuvimos las condiciones climáticas no eran las mejores, por lo que decidimos dejarlo para la próxima vez.

Quedamos enamorados de Bagán y nos atrevemos a decir que probablemente sea uno de nuestros sitios preferidos de todo Asia. Es un lugar con una energía única y estamos seguros de que quien lo visite quedará encantado.

Si ya decidiste que Myanmar es el próximo destino para tus vacaciones, ¡contáctanos para que empecemos a organizar tu viaje!

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